7 de enero de 2012

Sonríe o Muere: Cómo el 'Pensamiento Positivo' Engañó a América y al Mundo


De vez en cuando aparece un libro que repica tanto con tu propio pensamiento, y sin embargo, vuela de forma tan espectacular frente a la filosofía de moda, que llega como un alivio profundamente tranquilizador. Después de leer el libro de Bárbara Ehrenreich: “Sonríe o Muere: Cómo el Pensamiento Positivo ha engañado a América y al Mundo” siento como si pudiera regodearme en el dolor, la tristeza, la decepción o cualquier emoción negativa que llegue de forma natural sin preocuparme por haberme convertido en ese estereotipo terrible, la cascarrabias, la vieja gruñona. En cambio, puedo ser meramente humana: alguien que no tiene que convencerse de que cada rechazo o desastre es una oportunidad de oro para “seguir adelante” de una manera optimista.

Sonríe o Muere: Cómo el Pensamiento Positivo Engañó a América y al Mundo por Barbara Ehrenreich
Ehrenreich llegó a su crítica de la industria de miles de millones de dólares del pensamiento positivo (una marea de libros, DVD, instructores de la vida, entrenadores ejecutivos y oradores de motivación) en circunstancias desgraciadas similares a las que yo tuve. Fue diagnosticada de cáncer de mama y, como yo, se encontró cada vez más incómoda por el lenguaje marcial y la cultura “rosa” que ha llegado a rodear esta enfermedad. Cuando me he encontrado con la brigada de “la actitud positiva te ayudará a luchar y sobrevivir esta experiencia”, mi respuesta ha sido protestar en contra del uso del vocabulario militar y preguntar cuán miserable el optimismo de los “sobrevivientes” haría que se sintiera la pobre mujer que se estaba muriendo de cáncer de pecho. Me parecía que una “invasión” de las células de cáncer era una pura lotería. Nadie conoce la causa. Como Ehrenreich dice: “Yo no tenía factores de riesgo conocidos, no hay cáncer de mama en la familia, había tenido a mis bebés relativamente joven y los amamanté a los dos. Comía bien, bebía con moderación, hacía ejercicio y, además, mis pechos eran tan pequeños que imaginé que un bulto o dos podría mejorar mi figura”. (Gracias a Dios, no ha perdido su sentido del humor).

Ya hacía mucho tiempo que había sospechado que las tasas de mejora de supervivencia para las mujeres que tenían cáncer de mama no tenían absolutamente nada que ver con el “poder” del pensamiento positivo. Pues se esperaba que de las mujeres diagnosticadas entre 2001 y 2006, el 82% sobrevivieran cinco años, en comparación con sólo el 52% diagnosticado 30 años antes. Las cifras pueden relacionarse directamente con el perfeccionamiento de la detección, la mejores técnicas quirúrgicas, una mayor comprensión de los diferentes tipos de cáncer de mama y el desarrollo de tratamientos personalizados. Ehrenreich presenta la prueba de numerosos estudios que demuestran que el pensamiento positivo no tiene ningún efecto sobre las tasas de supervivencia y ofrece los tristes testimonios de mujeres que han sido asoladas por lo que un investigador ha llamado “una carga adicional a un paciente ya devastado”.

Qué pena, por ejemplo, la mujer que escribió al gurú médico mente/cuerpo Deepak Chopra: “A pesar de que sigo los tratamientos, y he llegado lejos descargándome de sentimientos dañinos, he perdonado a todos, he cambiado mi estilo de vida para incluir la meditación, la oración, la dieta adecuada, el ejercicio y los suplementos, el cáncer sigue reproduciéndose. ¿Hay alguna una lección aquí que no entiendo, que hace que continúe apareciendo? Soy positiva y voy a vencerlo, sin embargo, con cada diagnóstico se hace más difícil mantener una actitud positiva”.

Como Ehrenreich continúa explicando, las exhortaciones a pensar positivamente (ver el vaso medio lleno, incluso cuando se encuentra hecho pedazos en el suelo) no se limitan a la cultura rosa del cáncer de mama. Ella refiere la susceptibilidad de los Estados Unidos a la filosofía del pensamiento positivo al pasado calvinista del país y muestra cómo, en sus primeros días, una puritana “exigencia de esfuerzo permanente y auto-examen hasta el punto de detestarse a sí mismo” aterrorizaba a niños pequeños y empujaba a “adultos previamente sanos a una condición de retraimiento mórbido, marcado generalmente por enfermedades físicas así como espanto interior”.

Sólo a comienzos del siglo 19 comenzaron a desaparecer las nubes de lobreguez calvinista y comenzó a crecer un nuevo movimiento que llegaría a tener un séquito tan ferviente como había tenido el anterior. Fue la unión de dos pensadores, Phineas Parkhurst Quimby y Mary Baker Eddy, en la década de 1860, que llevó a la formalización de una visión del mundo post-calvinista, conocido como el Movimiento del Nuevo Pensamiento. Se imaginaba un nuevo tipo de Dios que ya no era hostil e indiferente, sino un espíritu omnipotente al que los seres humanos tenían meramente que acceder a fin de controlar del mundo físico.

Las mujeres de clase media encontraron particularmente beneficioso este nuevo estilo de pensamiento, que llegó a ser conocido como las “leyes de la atracción”. Al negárseles toda oportunidad de luchar en el mundo, se habían pasado sus días excluidas de cualquier otro papel que el de recostarse en una hamaca, pero el enfoque del Nuevo Pensamiento y su “terapia de conversación” desarrollada por Quimby abría nuevas e interesantes posibilidades. Mary Baker Eddy, una beneficiaria de la cura, fundó la Ciencia Cristiana. Ehrenreich toma nota de que, si bien este nuevo estilo de pensamiento positivo ayudó aparentemente en la desvalidez o la neurastenia, no tenía efecto alguno sobre las enfermedades como la difteria, la escarlatina, el tifus, la tuberculosis y el cólera – así como hoy no curará el cáncer.

Así el pensamiento positivo, la suposición de que sólo hay que pensar en una cosa o desearla para que esto ocurra, comenzó su rápido ascenso hasta ser influyente. Hoy en día, como muestra Ehrenreich, tiene un enorme impacto en los negocios, la religión y la economía mundial. Describe visitas a las conferencias de oradores motivacionales donde a trabajadores que acaban de ser despedidos y obligados a formar parte de la cultura de contratos a corto plazo se les enseña que un “buen jugador de equipo” es, por definición, “una persona positiva” que “sonríe con frecuencia, no se queja, no es abiertamente criticón y se somete con gratitud a cualquier exigencia del jefe ”. Estas son personas que tienen cada vez menos poder para trazar su propio futuro, pero gracias al pensamiento positivo se les da “una visión del mundo -un sistema de creencias, casi una religión- que les asegura que serían de hecho infinitamente poderosos con tan sólo poder controlar sus propias mentes”.

Y nadie ha sido más vulnerable a la tentación de esta filosofía que los autoproclamados “amos del universo”, los banqueros de Wall Street. Aquellos de nosotros educados en creer que ahorrar, tener una cuenta y vivir con los propios medios era la manera de proceder, y quienes se preguntan cómo diablos se redujo el crédito y ocurrieron los desastres subprime, no necesitan buscar más allá de la cultura que sostiene que el pensamiento positivo permite a cualquiera realizar sus deseos. (O, como dice uno de los títulos de los capítulos del libro de Ehrenreich: “Dios quiere que seas rico”.)

El trabajo de Ehrenreich explica dónde comenzó el culto del individualismo y el impacto devastador que ha tenido en la carencia de responsabilidad colectiva. Debemos, dice, desprendernos de nuestra capacidad de auto-absorción y tomar medidas contra las amenazas a las que nos enfrentamos, sean el cambio climático, los conflictos, la alimentación de los hambrientos, la financiación de la investigación científica o la educación que nutra el pensamiento crítico. Está inquieta por acentuar que “no escribo con un espíritu de amargura o desencanto personal, ni tengo ningún apego romántico al sufrimiento como una fuente de conocimiento o virtud. Por el contrario, me gustaría ver más sonrisas, más risas, más abrazos, más felicidad… y el primer paso es recobrarnos del engaño masivo que es el pensamiento positivo”. Su libro, me parece, es un llamado para el regreso del sentido común y, me temo, en lo que pretende ser una obra de crítica, sólo puedo encontrar cosas positivas que decir al respecto. ¡Maldita sea!






Fuente: http://almacosta.wordpress.com/2011/02/14/libros-sonrie-o-muere-como-el-pensamiento-positivo-engano-a-america-y-al-mundo-por-barbara-ehrenreich/
Créditos:
Publicado por Enrique Eskenazi

Por Jenni Murray The Observer, Domingo 10 Enero 2010

1 de enero de 2012

El otro Steve Jobs

La muerte de Steve Jobs, fundador y dirigente de la empresa Apple, ha sido el espectáculo mediático empresarial más teatral vivido este año. Durante las últimas semanas hemos visto una enorme movilización de los mayores medios de información internacionales, bajo la batuta del establishment empresarial estadounidense (lo que se llama en  EE.UU. la Corporate Class), para celebrar la vida del que ha sido canonizado unánimemente por tales medios. Uno de los mayores rotativos del país aseguró incluso que había tenido “una vida ejemplar o extraordinaria”, que mostraba el enorme potencial que un ser humano puede alcanzar bajo el capitalismo estadounidense. En esta construcción mediática se ha presentado a Steve Jobs como una persona de orígenes humildes que alcanzó por su propio mérito la cumbre del mundo empresarial, creando nuevos productos que han beneficiado a toda la humanidad. En esta proyección mediática, Steve Jobs es el self-made man, emprendedor por antonomasia que, a base de genio y ambición, llegó a unos niveles de grandeza que pocos alcanzan en nuestro mundo.


Para no ser menos, los rotativos de mayor difusión e influencia en España utilizaron también adjetivos superlativos para describirlo. Le definieron como “ejemplar”, “extraordinario”, “inspirador”, “magnífico” o “un hombre que quiso dar amor en su dedicación a satisfacer a las masas”, “pionero”, digno de “admiración”, “respeto” y “agradecimiento”, “fuente de inspiración para los emprendedores españoles”, “un gran creador de puestos de trabajo”, y así un largo etcétera. Podría continuar y continuar con una larga lista de cantos y alabanzas a la figura del emprendedor cuyo genio supuso el éxito del capitalismo.
En esta divinización (y no creo exagerado este término para definir el clamor unánime de alabanzas) se ignoran varios hechos de su biografía que dan otra versión del personaje. En realidad, Steve Jobs era muy representativo del emprendedor que ha hecho una enorme fortuna a base de utilizar y explotar para beneficio propio bienes comunes sin los cuales no hubiera alcanzado su éxito. Es más, su fortuna se basó, en parte, en una enorme explotación de otros seres humanos. Veamos los datos, comenzando por sus características como empresario empleador. Apple, la empresa de Steve Jobs, no fabrica sus productos en  EE.UU. Lo hace en Shenzen, una ciudad de China conocida como el Silicon Valley chino, donde trabajan 420.000 trabajadores en condiciones miserables. El grupo empresarial Foxconn dirige tal conglomerado de industrias que producen aparatos electrónicos. En este lugar, incluidas las fábricas de Apple, se explota brutalmente a sus trabajadores (no es extraño que trabajen seis días a la semana 16 horas al día) en condiciones militares en sus cadenas de montaje. Existe un ambiente de terror bien documentado por la obra de Mike Daisey (The agony and the ecstasi of Steve Jobs) en ninguna parte mencionada en la bacanal de elogios escritos a razón del homenaje a su figura.
Su fortuna personal (estimada en 8.500 millones de dólares) y los enormes beneficios de su empresa se basaban, en parte, en esta súper explotación de otros seres humanos. El número de suicidios, consecuencia de las horribles condiciones de trabajo, ha sido denunciado en varios medios internacionales. Según el diario londinense Daily Mail, a los trabajadores de las fábricas de Apple en China se les fuerza a firmar un contrato en el que se comprometen, ellos y sus familias, a no denunciar y a no llevar a la compañía a los tribunales en caso de accidente, daño, muerte o suicidio. La insensibilidad hacia las condiciones de trabajo en sus empresas reflejaba una actitud muy representativa del gran emprendedor del siglo XX. Su antagonismo, casi hostilidad, hacia la clase trabajadora, era bien conocido. Como señala Eric Alterman en su artículo titulado Steve Jobs. Una vergüenza americana (Steve Jobs. An American Disgrace publicado en The Nation. 28-11-11), Steve Jobs había aconsejado al presidente Obama a imitar a China y permitir a las empresas estadounidenses hicieran, no sólo en China, sino también en  EE.UU., lo que quisieran, sin ningún tipo de protección a los trabajadores ni al medio ambiente.
Su obsesión era acumular dinero, sin ningún freno en ello. Era el “perfecto emprendedor” de la Corporate America, que se nos quiere presentar como modelo y ejemplo. No se conoce que diera dinero a actos sociales benéficos, como los súper ricos suelen hacer en aquel país como estrategia de marketing para mejorar su imagen. En realidad, ridiculizó a Bill Gates por crear una fundación que lleva su nombre, atribuyendo un supuesto retraso tecnológico de las empresas de Bill Gates (la hostilidad de Steve Jobs hacia Bill Gates era bien conocida) al “excesivo interés de Bill Gates en ayudar a los pobres”. Steve Jobs era un personaje que pertenecía al mundo definido por Charles Dickens.
Una última observación. Las empresas Apple y la gran mayoría de “inventos de la industria electrónica” se basan en el conocimiento de la investigación básica producida en otras instituciones, frecuentemente centros académicos financiados públicamente por el Gobierno federal de EE.UU., especializados en temas militares o aeroespaciales. Internet es un claro ejemplo de ello. El conocimiento que produjo Internet, por ejemplo, procedía de las inversiones públicas. Parece ignorarse que el Gobierno federal de EE.UU. tiene una de las políticas industriales más desarrolladas en la OCDE, invirtiendo enormemente en investigación y desarrollo. La industria electrónica ha explotado tal conocimiento público para sus fines privados. Sin desmerecer la importancia de la investigación aplicada y de la creación intelectual, hay que señalar que la escalera que les permite subir ha sido construida por otros, punto también olvidado en esta biografía de un personaje representativo de lo que significa el capitalismo sin guantes y sin límites.





Fuente:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141371
http://blogs.publico.es/dominiopublico/4388/el-otro-steve-jobs/

Amores Humanos

Me impresiona la cantidad de matrimonios que se acaban. No tengo estadísticas pero sé que muchos que acompañé al altar, como testigo excepcional de su matrimonio, han decidido que cada uno siga con su proyecto personal de vida de forma individual y distanciado del otro. 


Entiendo que esa pueda ser una decisión consciente e inteligente y por ello respeto a todos los que la han tomado. Sin embargo todas estas experiencias me genera una duda ¿Es el amor eterno? ¿Se acaba el amor? ¿Es normal que los que antes morían el uno por el otro se dejen de amar? ¿Pueden los humanos caracterizados por ser efímeros y pasajeros tener experiencias eternas? (No quiero revisar el tema desde la experiencia teológica, ya que estoy seguro que el amor de Dios es eterno. Quisiera que nuestra reflexión fuera antropológica); lo cierto es que me impresiona mucho encontrarme con la dura afirmación –¡Ya no la amo! ¡Lo que sentía por el ya no lo siento! Pero si yo los vi parpadear emocionados manifestando el consentimiento matrimonial y jurando amor para siempre, ¿qué pasó? ¿en qué momentos se agotó esa fuerza que los hacía hacer hasta lo imposible por estar juntos y tenerse el uno al otro? Cómo algún día ya compartí con ustedes en estas reflexiones a veces lo que creo no es que el amor se muere sino que lo matan, esto es, que después de vivir el momento excepcional de encontrarse y descubrir que se aman se dedican con desgano, rutina, pocas expresiones, manipulaciones, heridas, etc, a matar el amor. Hasta que este muere de verdad.

Es como si Joaquín Sabina tuviera razón: “Yo no quiero un amor civilizado/con recibos y escena del sofá;/yo no quiero que viajes al pasado/y vuelvas del mercado/con ganas de llorar. Y morirme contigo si te matas/y matarme contigo si te mueres/ porque el amor cuando no muere mata/ porque amores que matan nunca mueren…”

También veo parejas que se mantienen unidas a pesar de todas las dificultades y los problemas existenciales que han tenido y me encuentro con las siguientes constantes:

1. Han entendido que la felicidad es una actitud ante la vida, una manera de vivir y no la satisfacción repetitiva y contante de los deseos. Han sido capaces de ser felices a pesar de los momentos de dolor, tristeza y de los conflictos que han tenido.

2. Se han aceptado tal cual son. Han comprendido que nadie es perfecto y que amar a alguien es comprender que está lleno de defectos pero que tiene unas cualidades que lo hacen incomparable.

3. Tienen buena comunicación. Saben dialogar, compartir sus sentimientos. En términos prácticos saben escuchar y saben hablar. No dejan que los gritos, las ofensas y los silencios sean las características de su relación.

4. Tienen una creativa y madura relación sexual. Han comprendido las intensidades que la sexualidad tiene según a etapa cronológica de la vida en la que se encuentran. Son tiernos, afectuosos, apasionados y creativos a la hora de expresarse todo lo que sienten el uno por el otro.

5. Han comprendido que la relación de pareja es el eje de la familia, y que todas las otras relaciones familiares deben estar en un segundo plano frente a esta. No se les olvida que antes que padres son pareja y amantes.

6. Han sabido perdonarse. Una y otra vez han abierto el corazón, y se han valido del amor, para perdonar las ofensas, las heridas que el otro le ha hecho, descubriendo la honestidad de su pareja que arrepentida pide una nueva oportunidad.

7. Se esfuerzan por hacer feliz al otro. Tienen claro que la mejor manera de seguir juntos es que cada uno se esfuerce porque el otro sea feliz. Sabiendo que el que da recibe. El amor necesita compromiso y esfuerzo para mantenerse vivo.

8. Tienen proyectos juntos. Sueñan y trabajan juntos por realizar muchos planes que han elaborado.

9. Son compasivos el uno con el otro. No quieren dañarse sino ayudarse.

10. La experiencia espiritual. Saben trascender ir más allá de lo relativo en búsqueda del absoluto.

Estas experiencias me hacen creer que si se puede amar para siempre. Que los amores no mueren. Y que quienes se dedican a amar son capaces de amar para siempre a la misma persona.





Fuente: http://padrelinero.blogspot.com/2011/09/amores-humanos.html
Créditos:

Asumir o sufrir




Muchos permanecen en estados de No-Ser semi permanentes, son habitualmente negativos, todo lo ven mal, solo perciben injusticia y pobreza a su alrededor. Su mente vive en el pasado, enfocada en la verguenza, en la culpa o en la pena. Su presente lleno de ruido permanece en la inconsciencia, cuando tienen un momento para pensar en si mismos, los envuelve la desesperanza. Su mente experimenta la ausencia de luz y la depresión.


Desde ese terrible estado de ser deciden y crean su futuro, que por supuesto solo contiene preocupación y miedo. Su frecuencia vibratoria tremendamente baja, se sintoniza con otros que mantienen estados similares, lo que amplifica y refuerza por resonancia su negatividad.


Nunca miran hacia adentro, su mente permanece enfocada en el exterior, que siempre ven oscuro y amenazador, porque su realidad es un espejo que refleja su interior. No creen tener nada que agradecer, solo quejas o súplicas mantienen una muy lejana y esporádica relación con la divinidad.


Por supuesto lo que atraen a su vida es igual de negativo, conflictos y dificultades, pobreza, soledad y enfermedad. Y cuando todo esto se manifiesta no lo reconocen como una creación propia, no se dan cuenta que viven atrayendo sus preocupaciones y solidificando sus miedos. Rechazan lo que les sucede, se sienten víctimas inocentes, sin responsabilidad alguna sobre la realidad que crearon. Buscan entonces a quien culpar, alguien que tiene la culpa de lo que les sucede. Seguramente alguna relación cercana, la pareja, un hijo o alguien más lejano en la sociedad, el Alcalde, el Presidente o el mismísimo Dios, de quien creen recibir un castigo injusto.


Al culpar y no asumir su responsabilidad, se convierten en víctimas. Se convencen asimismos que no tienen ningún poder, que el poder lo tiene su victimario. Utilizan su poder para auto-hipnotizarse y creer que no tienen ningún poder. Lo que los deja impotentes a merced de las circunstancias, en el terrible predicamento de tener que convencer a su victimario que cambie su conducta y les permita ser feliz.


Además, al convertirse en víctimas se encadenan al sufrimiento que los rodea. ¿Si otro es el responsable de su sufrimiento, porque van a examinar su propia conducta?. Esto les impide reflexionar sobre las decisiones equivocadas que tomaron, no pueden percibir que la causa de su sufrimiento está en su propia mente. No pueden detectar la falsa creencia, la conducta ácida y reactiva, el hábito auto destructivo o la falsa identidad que fundamentaron sus racionamientos equivocados, falsos, los que siempre les generan sufrimiento y les atraen dificultades, conflictos y problemas.


Además todos sus características negativas permanecen intactas en su mente, lo que hace que el universo entero por sincronicidad, les repita eventos similares a los que les generaron el sufrimiento que experimentan, pero cada vez más intensos. Busca de esa manera darles otras oportunidades para encontrar esas causas en su mente, para que al hacerlo las trasciendan, modifiquen su conducta, borren la falsa creencia y se produzca la evolución de su consciencia.


Sin embargo pueden continuar empeñados en ser víctimas, en ese caso el universo sigue repitiendo eventos similares en su vida, que hacen que su sufrimiento sea cada vez más intenso, lo que los conduce tarde o temprano a saturarse de sufrir. Un momento en el que aceptan que no saben como manejar su vida, abren su mente y buscan información. Es cuando ¨el alumno está listo que el Maestro aparece¨, porque van a valorar la información de Sabiduría que por sincronicidad se les entregue. Información que ilumina su mente y les permite localizar las características negativas implantadas en su mente, corregirlas y trascenderlas lo que cambia su pensamiento, sus decisiones y su conducta. Abandonan por decisión propia su negatividad y los estados de No-ser que los esclavizaban y comienzan a crearse una nueva vida y a co-crear una nueva realidad colectiva.


Si de todas maneras el universo impulsa la evolución de tu consciencia, porque decides que sea a las malas, después de muchísimas cuotas mensuales de sufrimiento. Es mejor no adoptar esa posición de víctima y asumir la responsabilidad por lo que sucede en tu vida. De esa manera puedes esforzarte en limpiar tu mente, en cambiar tu interior, lo que produce cambios positivos en tu realidad. Asumir siempre es mejor que sufrir...





Fuente: http://malkun.blogspot.com/2011/12/asumir-o-sufrir.html

El Medio Ambiente ha de ser más que un nombre


Amigos de la Tierra considera el medio ambiente como un eje transversal de todas las políticas.
Con el anuncio del nuevo gobierno, se conoció que las competencias en Medio Ambiente se compartirán en un mismo ministerio con las de Agricultura y Alimentación.
 Dada la importancia del medio ambiente en todos los sectores, Amigos de la Tierra consideraba indispensable un ministerio exclusivamente dedicado a asuntos ambientales.
La asociación espera que tal y como se ha conformado el Consejo de Ministros, se sepa reconocer la importancia del medio ambiente y se pongan en práctica las políticas ambientales que respondan adecuadamente a la crisis ecológica en la que nos encontramos. Este enfoque será clave para afrontar también la crisis económica, donde la principal solución pasa por un cambio de estrategia que nos permita vivir consecuentemente con los recursos naturales disponible en un planeta finito.

En este sentido, el nuevo gobierno deberá dar máxima prioridad al cambio climático, en particular fomentando el ahorro energético y las energías renovables. Además, para asegurar una reducción de la emisión de gases de efecto invernadero por parte de todos los sectores, tendrá que implementar una Ley de Cambio Climático vinculante y con objetivos de reducción a corto plazo.

El sector rural se encuentra en una situación alarmante, con una gran pérdida de empleos. Sin embargo, se podría fomentar la creación de los mismos, optando por una agricultura de pequeña escala y local, respetuosa con nuestro entorno y nuestra salud en el marco de la soberanía alimentaria.

La política de residuos es esencial en el actual escenario de agotamiento de los recursos naturales, tanto en los recursos extraídos como en la capacidad de la Tierra para absorber emisiones y contaminantes. La reducción, la reutilización y un reciclaje eficaz de residuos ha de cobrar mayor relevancia en esta nueva etapa política, representando además una fuente de empleo.

Liliane Spendeler, directora ambiental de Amigos de la Tierra espera que el nuevo ministerio asuma la responsabilidad que hoy en día requieren los grandes retos ambientales, y que mantenga el nivel de diálogo prometido por el Presidente del Gobierno.






Fuente: http://www.tierra.org/spip/spip.php?article1506

Los expertos en cultura Maya nos tranquilizan: El mundo no se acaba en 2012


Si tiene miedo de que el mundo se acabe en breve por la predicción del calendario maya, no hace falta preocuparse más. El historiador alemán Sven Gronemeyer, de la Universidad La Trobe de Australia, asegura que el mensaje encontrado en la piedra conocida como 'Ladrillo de Comalcalco' tiene un sentido totalmente diferente.
Para disipar cualquier creencia de que los antiguos mayas predijeran un apocalipsis inminente, los especialistas en la cultura maya se reunieron en una conferencia en la ciudad mexicana de Palenque, donde Gronemeyer fue uno de los principales ponentes.
Según el experto, el objeto que provocó todo el alboroto es una piedra de unos 1.300 años de edad con un calendario cíclico que consta de 13 periodos de tiempo llamados baktuns, que se alternan. Cada uno dura 394 años, acabando el último el 21 de diciembre de 2012, lo que de ninguna manera significa que el mundo se acabe también en ese momento.
Este día los mayas esperaban la llegada del dios de la guerra y la creación, Bolon Yokte, y este momento se percibía como ‘el segundo nacimiento’ de la nación, cuando la humanidad pasaría a otro nivel de existencia. El historiador destaca que las inscripciones de los mayas siempre son metafóricas y alegóricas y no están destinadas a ser interpretadas literalmente.

Articulo completo en:http://actualidad.rt.com/tiempolibre/curiosidades/issue_33152.html






Fuente: http://actualidad.rt.com/tiempolibre/curiosidades/issue_33152.html